Mucho se esta especulando estos días sobre la reciente ascensión de Jacopo Larcher a uno de sus proyectos más duros, una línea situada en el bosque de Cadarese, al noroeste de Italia a la que a llamado Tribe, y que podría convertirse en el primer 9a escalado en libre de la historia de la escalada clásica.

Jacopo Larcher en la sección clave de Trive, posiblemente la vía de escalada clásica más dura del mundo.

Un ejemplo de escalador polivalente

Jacopo Larcher, nacido en el Tirol Italiano y aficionado a las grandes montañas desde muy joven, es un gran amante de la escalada de alta dificultad. En su curriculum no solo cuenta con varias vías de escalada deportiva de 9a, sino que también ha protagonizado alguna que otra ascensión alpina de gran renombre. En agosto de 2018, se convertía en protagonista junto a su gran amiga Barbara Zangerl al realizar la primera repetición de Odysse, una vía de 1.400 metros divididos en 33 largos con dificultades máximas de hasta 8a+ en la cara norte del Eiger. Solo 5 meses antes ambos habían conseguido la primera repetición de Magic Mushroom (8b+, Yosemite).

 

No hay propuesta de dificultad

Uno de los puntos más controvertidos de esta historia es que Jacopo, único ascensionista hasta el momento, no a querido hacer ninguna propuesta de grado para la ruta tras su encadenamiento. Tras unas semanas de larga reflexión, el escalador italiano dice conocer demasiado bien la ruta como para ser capaz de ponerle un grado de manera correcta y honesta.

Un hecho sin apenas precedentes en la escalada moderna de alta dificultad, donde la obsesión constante por el grado hace que este sea uno de los principales protagonistas de cada ascensión.

 

El propio Jacopo contaba en una entrevista a Planet Mountain sus impresiones sobre la vía:

Sí, bueno, la primera vez que lo vi se remonta a hace 6 años, aunque empecé a intentarlo seriamente hace 3 años, después de La Rambla en Siurana en España y Gondo Crack en Cippo.En Suiza. Antes de eso, lo intentaría en verano, o durante las clásicas estaciones de Cadarese, otoño o primavera, pero pronto me di cuenta de que necesitaba temperaturas mucho más bajas. En invierno, aunque la peña se filtra. Progresaría, pero entonces la temporada se detendría bruscamente y tendría que detenerme y esperar. Un invierno entrené muy bien, pero luego me lesioné y tuve que pasar un tiempo recuperándome. Cuando llegué el otoño pasado, pasé el verano escalando largas rutas de montaña, cuando finalmente volví a estar en buena forma, comenzó a llover … Antes de que cayeran las primeras gotas, pude hacer un primer intento de liderazgo, y esto me dio la motivación correcta Entrenar adecuadamente y esperar a que las condiciones mejoren.

Sobre la polémica generada al no querer proponer ningún grado para la vía:

En primer lugar: liberar esta ruta fue inmensamente satisfactorio, en muchos sentidos, el ascenso representa la transformación y evolución de mí como escalador. Si tienes esto en cuenta, quizás puedas entender un poco por qué me enojé un poco cuando la primera pregunta que escuché de muchos fue “¿qué tan difícil es?”No quiero que la importancia de esta subida esté representada, y de alguna manera disminuida, simplemente por una letra y un número. Al hacerlo, uno pierde de vista cosas que son mucho más importantes, como su belleza, o la experiencia general que se tiene al intentar escalar. Estas cosas corren el riesgo de ser eclipsadas por un grado. No quiero que me tomen por lo que no soy, está claro que las calificaciones son importantes, pero no son las únicas cosas que importan. En la ruta di todo lo que tenía, es lo más difícil que he hecho nunca y es una línea hermosa y completamente natural. Honestamente, no podría haber pedido más.

Los rumores que se convierten en afirmaciones

Las palabras de Jacopo son claras, no ha querido hacer una propuesta de grado para la vía. Un hecho extraño si, pero totalmente lícito para un escalador al que no le impulsa la búsqueda de protagonismo ni la conquista de las portadas, sino la belleza que se esconde tras cada escalada.

Con lo que llegados a este punto, toca reflexionar y hacer balance. Jacopo Larcher cuenta con un buen número de novenos en su curriculum, y el hecho de que La Rambla, la vía en la que más tiempo e intentos había tenido que invertir hasta la fecha no le llevase ni la cuarta parte del trabajo que ha tenido que invertir en Trive, es un buen motivo para especular. Pero lo único cierto en todo esto, es que aún no se conoce la dificultad real de la ruta. Y a falta de repetidores, no existe ningún motivo real para pensar que Trive es la escalada clásica más difícil realizada hasta el momento. No al menos para pensar que está por encima de Privatvägen, o de Meltdown en lo que a dificultad se refiere, por poner solo dos ejemplos.

 

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí