Termina la temporada en el Everest: más muertos que nunca (11), el mayor atasco de la historia y casi 900 cumbres, solo 2 sin oxígeno

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Sales de la tienda. Un fuerte viento levanta toda la montaña a tu alrededor dejando en torno a ti una fría y espesa niebla en forma de nieve. Te encuentras a 7900 metros, a poco menos de mil de la cima, y solo unas horas te separan de cumplir tus sueños… o de fracasar en el intento.

Uno de tus sherpas te agarra por el hombro y te ofrece una pequeña mochila con algunas provisiones, pocas, y una bombona llena de oxígeno que él mismo ha transportado hasta el Campo IV. Avanzas siguiendo su estela. La suya y la de cien hombres más. Avanzáis en fila de uno, en silencio. A esa altura cada paso supone un esfuerzo demasiado alto. La nieve en las botas parece pesar cientos de kilos, mientras te apoyas en los piolets a cada pocos pasos. A 8000 metros el oxígeno es tan escaso que cada minuto de más en un peligro que te acerca hacia la muerte. Las probabilidades de sufrir mal de altura, un edema o cualquier enfermedad similar aumentan considerablemente, es una zona hostil no apta para la vida. Y entonces te ves obligado a detenerte. Una fila de más de 300 personas entre montañeros y sherpas esperan por debajo del Escalon Hilary, justo delante de ti. Pasan diez minutos pero la cola no avanza. Los nervios se sienten en el ambiente, murmullos de peligro se escuchan entre la gente, conocedores de que cada segundo que pasa la vida se pone aún más en riesgo. Y así, casi tres horas detenidos hasta que consigues avanzar y salir de un embotellamiento, sin ser conocedor aún de las consecuencias que tendrá en tu debilitado cuerpo…

Conocedores del riesgo que conlleva, han sido muchos los montañeros que se han quejado de tales aglomeraciones en la montaña, advirtiendo de los peligros que se cernían sobre ellos en sus redes sociales. Es el caso del británico Robin Haynes de 41 años, quien falleció a tan solo 150 metros de la cima, cuando descendía hacia el campamento 4:

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Climbed up to camp 3, 7500m but the jet stream had returned closing the summit after only 2 days so I descended to basecamp. Around 100 climbers did summit in those 2 days with sadly 2 deaths, an Indian man found dead in his tent at camp 4 and an Irish climber lost, assumed fallen, on his descent. A go fund me page has been set up for a rescue bid for the Irish climber but it is a well meaning but futile gesture. Condolences to both their friends and families. Both deaths happened above 8000m in the so called death zone where the majority of deaths of foreign climbers happen. Around 700 more people will be looking to summit from Tuesday the 21st onwards. My revised plan, subject to weather that at the moment looks promising, is to return up the mountain leaving basecamp Tuesday the 21st 0230 and, all being well and a lot of luck, arriving on the summit the morning of Saturday the 25th. I will be climbing with my Sherpa, Jangbu who is third on the all time list with an incredible 19 summits. The other 4 members of our team decided to remain on the mountain and are looking to summit on the 21st. My cough had started to return at altitude so I couldn’t wait with them at altitude for the window to open without the risk of physically deteriorating too much. Furthermore as I had missed due to sickness the earlier camp 3 rotation best practice was for me to descend to allow my body to recover from the new altitude high so I could come back stronger. This was not an easy decision as the 13 hours climbing from basecamp to camp 2 in a day was the hardest physical and mental challenge I had ever done, now I have it all to do again. Finally I am hopeful to avoid the crowds on summit day and it seems like a number of teams are pushing to summit on the 21st. With a single route to the summit delays caused by overcrowding could prove fatal so I am hopeful my decision to go for the 25th will mean fewer people. Unless of course everyone else plays the same waiting game. #everest #everest2019 #lhotseface

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“Subí al campamento a 3, 7500 metros, pero la corriente en chorro había vuelto a cerrar la cima después de solo 2 días, así que descendí al campo base. Alrededor de 100 escaladores hicieron cumbre en esos 2 días con tristemente 2 muertes, un hombre indio encontrado muerto en su tienda en el campamento 4 y un escalador irlandés perdido, presumiblemente caído en su descenso. Se ha creado una página de Go Fund Me para una oferta de rescate para el escalador irlandés, pero es un gesto bien intencionado pero inútil. Condolencias a sus amigos y familiares. Ambas muertes ocurrieron por encima de 8000 metros en la llamada zona de muerte donde ocurren la mayoría de las muertes de escaladores extranjeros. Alrededor de 700 personas más buscarán llegar a la cima desde el martes 21 en adelante. Mi plan revisado, sujeto al clima que en este momento se ve prometedor, es regresar a la montaña y dejar el campo de base el martes 21 a las 02:30 y, si todo está bien y con mucha suerte, llegar a la cima la mañana del sábado 25. Estaré escalando con mi Sherpa, Jangbu, que es el tercero en la lista de todos los tiempos con 19 cumbres increíbles. Los otros 4 miembros de nuestro equipo decidieron permanecer en la montaña y esperan llegar a la cumbre el 21… Finalmente, tengo la esperanza de evitar las multitudes el día de la cumbre y parece que varios equipos están presionando para llegar a la cumbre el día 21. Con una sola ruta a la cumbre, los retrasos causados ​​por un atasco podrían ser fatales, así que espero que mi decisión de intentar cima el 25 suponga menos personas. A menos que todos los demás jueguen el mismo juego de espera”.

El mayor atasco en la historia de la montaña más alta del planeta ha ocasionado ya el mayor número de víctimas dentro de una misma temporada sin que sus causas sean accidentales, y solo llevamos 8 días de temporada. Tan solo en los años 2015 donde el famoso terremoto ocasionó 19 muertes y la avalancha que arrasó el campo base en 2014 dejando 16 fallecidos superan las cifras de este año, aunque todo apunta que este año se superarán con creces ambos números. Sin duda, el peligroso atasco de días atrás, debe de hacer reflexionar a todo el mundo del montañismo.

 

Momentos para la reflexión


Sin duda una profunda reflexión debería abrirse en el mundo del montañismo y del alpinismo. Aunque esto, no es alpinismo. De los más de 885 montañeros que han hecho cima estos días, ninguno lo ha hecho en verdadero estilo alpino. Es más, de todos ellos, solo 2 intentaban hacer cima sin sherpas ni oxígeno embotellado, la expedición americana formada por el estadounidense Cory Richards y Esteban Topo Mena, quienes decidieron abandonar dadas las complicaciones en el clima. El resto sin excepción subían siguiendo el rastro de cuerdas fijas instaladas por los sherpas, quienes suben con esfuerzo las botellas que gastan sus clientes. y de esas 885 cumbres que ascendían por la ruta normal, solo 2 han sido realizadas sin el uso de oxígeno artificial.

Y es que nada queda de aquellos tiempos románticos en los que el pripio alpinista abría su camino mientras calculaba cuanto equipo tenia que cargar para los días que creía le costarían hacer cumbre. Al menos no en el Everest. Hoy en día, unos 40.000 euros separan a cualquiera de la cumbre. Si tus pulmones no te dejan, cargan con más oxígeno. Si no sabes escalar no hay problema, los pocos pasos clave de la subida tienen kilómetros de cuerdas fijas previamente instaladas, por las que se asciende a pulso estando un poco fuerte.

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