La cumbre de First Flatiron, a 40 metros del suelo es desde donde se cayó sin cuerda el escalador Kyle Walker.

El pasado 16 de abril el escalador norteamericano Kyle Walker estaba paseando por los bosques de Boulder, en Colorado, cuando decidió acudir a una apartada zona de vías que se conocía a la perfección. Según comentaba el propio Kyle en su canal de Youtube, no tenía intención de escalar ese día, pero al llegar al pie de una ruta llamada North Crack (6a+) que él mismo cuenta había escalado “unas cien veces antes”, aunque siempre con gatos, cambió de idea y decidió intentar lo que creía que sería un ascenso fácil. Pero esta vez no intentaría su trayectoria normal. Hablando en la base con otros escaladores, estos le habían comentado que habían abierto un nuevo itinerario, algo sucio pero nada difícil, aparentemente con algún paso de 6a+ pero que en su mayoría no sería más de un quinto, dificultad que ya había escalado antes con zapatillas de trekking.

Parte inicial de North Crack, 6a+. Boulder, Colorado.

Sin magnesio ni gatos se adentro en lo que creía sería una escalada sencilla para un escalador fuerte acostumbrado a no sufrir agarrado de buenos cantos. Pero algo no fue bien, su corazón comenzó a latir en exceso cuando alcanzó una zona llena de suciedad y muy húmeda, con alguna que otra filtración de agua. La inseguridad de no conocer los pasos de la ruta le puso nervioso, y en un sencillo paso resbaló y calló al suelo desde una altura de 40 metros, rebotando en innumerables cornisas y resaltos. Pero cuando por fin llegó al suelo después de más de 12 segundos de agónica caída, su sufrimiento no había hecho nada más que comenzar. Inmovil, con 7 costillas rotas, el coxis y la pelvis hechos trizas y con múltiples roturas en brazos y piernas, se quedo tendido en el suelo sin poder moverse, esperando para si mismo el momento de decir adiós.

Kyle Walker tras su séptima operación en sus dos primeros días de hospital tras la caída.

Pero parece ser que no era el momento de Kyle Walker, y tras más de hora y media tendido en el suelo, una pareja de senderistas lo encontraron tendido en mitad del camino que estaban recorriendo, pidiendo al instante un helicóptero que lo llevaría por fin al hospital. Allí lo estabilizaron para someterle a más de seis operaciones, pero sobrevivirá sin mayores consecuencias que una larguísima recuperación.

El siguiente vídeo contiene imágenes muy duras. No es recomendado para todos los públicos:

Otras caídas que han quedado en la historia

Que el free solo es la modalidad más peligrosa dentro de la escalada puede ser una obviedaz, pero nunca está de más recordarlo. Al escalar sin cuerda ni protección de ningún tipo puede parecer que todo el factor de riesgo recae sobre el escalador. Si no fallas, no te caes. Y aunque los mayores peligros puedan depender del factor humano, no son los únicos riesgos que existen en una escalada. La rotura de una presa, una araña o insecto saliendo de cualquier agarre o incluso un enjambre de avispas a media pared son solo algunos de los muchísimos factores que podrían hacer perder el control a más de un escalador, por muy preparado que este esté.

John Yablonksi fué uno de los protagonistas de la época dorada de los StoneMasters.

A lo largo de la historia son muchos los escaladores, con mayor o menor nivel en su escalada que se han atrevido a intentar alguna ruta sin cuerda ni protecciones. Y también son muchos los que han sufrido una caída mientras lo intentaban, con mejor o peor suerte. En la época dorada de los StoneMasters de Yosemite, John Yablonksi cayó desde la parte superior de Short Circuit, una estrecha  fisura de dedos de 7a+. John agrandó su leyenda cuando cayó desde 20 metros, rebotó en un arbol y cayó de pié, saliendo totalmente ileso. Otro protagonista en aquella época, John Bachar, también resbaló cuando escalaba en solitario en Eldorado Canyon, a las afueras de Boulder, en Colorado, muy cerca del lugar de la caída del protagonista de nuestra historia. Bachar cayó mientras intentaba escalar Clever Lever, un técnico 7b. Al fallar en un pequeño lance cayó desde una altura de 15 metros. Aterrizó en una repisa y rebotó cayendo otros diez metros más, quedando dolorido en el suelo. Tardó más de 20 minutos en levantarse para finalmente conseguir llegar por su propio pie al hospital de la ciudad de Eldorado, desmayándose hasta en seis ocasiones durante el duro trayecto. Mientras tanto, Rick Cashner se caía en el inicio de Spiderline,un 7a+ de Joshua Tree, rompiéndose el brazo por cinco partes distintas.

John Bachar en Go-Go, 7a.

Pero en todos estos casos las caídas fueron desde menos de 20 metros. En 2005, Michael Reardon resbaló cuando intentaba Kim Chi, un 7a+/b del Malibu Creek Canyon, en presencia de un equipo de grabación, desde más de 30 metros. Aunque sufrió graves daños, consiguió sobrevivir al accidente. En 2004 James Lucas cayó desde una altura de más de 50 metros en North Overhang, un 6a del Parque Nacional de Joshua Tree, rompiéndose el cuello, la espalda, los codos y los tobillos pero consiguiendo también sobrevivir y en 2017, hace tan solo dos años Calder Davey resbaló y cayó desde 18 metros cuanto intentaba liberar escalando en solitario el Espresso Crack, un 7a+ en Little Egypt, Bishop. Davey se rompió los pies, tuvo una fractura compuesta en la muñeca izquierda, fracturas por compresión, se rompió el coxis, se dañó el sacro y sufrió un hematoma subdérmico. Pero también consiguió sobrevivir.

John Bachar nunca dejó de escalar sin cuerda.

Pero no todos los escaladores han tenido la misma suerte. Ni la suerte dura para siempre. El propio John Bachar murió cuando escalaba en solitario en el Dike Wall, en las afueras de Mammoth, en California a mediados de 2009, a los 52 años de edad. Bachar llevaba su filosofía hasta el extremo y nunca dejó de escalar sin cuerda, llegando a ser protagonista de múltiples peleas en las que acabó a puñetazos con los primeros equipadores de Yosemite que empezaban a dejar chapas en la pared para hacer más seguros los ascensos. En 1987 Jimmy Jewel murió cuando escalaba en solitario Poor Man’s Peuterey, un fácil quinto en Tremadog, Gales del Norte. En 1993 Derek Hersey, quien había hecho muchas escaladas en free solo cayó en el Steck-Salathé, un 6a+ en Sentinel, Yosemite, falleciendo en el acto. En septiembre de 2016, Julia MacKenzie murió en la Travesía de la evolución un 6a+ también de California.

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí